Málaga impone multas de 1.000 euros a locales reincidentes de la Plaza Mitjana

Son las primeras sanciones con las que Gestrisam agrava la penalización por permitir que los clientes beban en zonas no autorizadas

El conflicto que desde hace años se vive en la Plaza Mitjana y sus calles aledañas entre la actividad hostelera y de ocio y la demanda de descanso por parte de los residentes se demuestra incontrolable. Al menos con las medidas hasta ahora puestas en marcha por el Ayuntamiento de Málaga. Ni siquiera la decisión adoptada a finales del pasado año de agravar las multas económicas a los locales reincidentes en vender o dispensar bebidas “para su consumo fuera de sus instalaciones”.

Y muestra de ello es que en los primeros seis meses del año son 59 los expedientes sancionadores impulsados por Gestrisam, la gran mayoría por una suma de 1.000 euros, muy por encima de los 301 euros que hasta hace unos meses se imponían. El procedimiento acordado por el ente municipal en octubre del año pasado, comunicado en ese momento a los empresarios, incluye una escalada paulatina en las penalizaciones en función de la reincidencia.

Si a una primera sanción firme se le suma una segunda dentro de un mismo año, la cantidad a abonar será de 1.000 euros; si a este segundo se le añade otro, se pasa a los 2.000; posteriormente, a los 3.000. Y se abre la puerta en el siguiente escalón a multar con hasta 24.000.

Sin embargo, los datos conocidos por este periódico constatan, de un lado, la poca efectividad de la advertencia, y la dificultad real que tienen los hosteleros de controlar que sus clientes salgan con las bebidas más allá de los espacios delimitados y autorizados. Una muestra de la envergadura del problema que hay en Mitjana es que sus 59 expedientes superan en mucho los apenas 9 abiertos por Gestrisam en otras zonas de la ciudad por el mismo motivo.

Este hecho es asumido por el propio concejal de Seguridad, Mario Cortés, quien se ve incapaz de responder adecuadamente ante el conflicto que se produce sólo con medios policiales. “A pesar de la presión policial que estamos ejerciendo y la alta cuantía de las sanciones que se ponen, persisten las quejas vecinales; eso evidencia que la solución en Mitjana no es policial sino que tiene que pasar por revisar los aprovechamientos hosteleros para intentar hacer compatible el ocio con el descanso”, expuso.

A modo de resumen, el edil del PP es claro: “se sanciona y los bares se quejan, pero por otro lado se quejan los vecinos de que la Policía no hace nada… Con la solución policial no hacemos nada, porque aunque se les multe no conseguimos evitar las molestias ciudadanas, tiene que haber una solución más eficaz”. Y si bien no precisó cuál podría ser esa salida, sí señaló la necesidad de encontrar un escenario el que sean compatibles el ocio con el descanso de los vecinos. Recientemente los vecinos de la zona afectada volvieron a poner de manifiesto su malestar, reclamando la implicación del Defensor del Pueblo Andaluz.

Tomando como referencia los datos de Gestrisam en estos primeros seis meses, se constata que la acción sancionadora se concentra sobre los locales, aunque no solo. En este periodo de tiempo, se han abierto siete expedientes contra individuos que consumieron bebidas alcohólicas en los espacios públicos fuera de los destinados a terrazas y veladores de establecimientos públicos que cuenten con la licencia municipal.

Por el contrario, el informe apunta: “no constan expedientes por otro tipo de infracciones cometidas por los usuarios de la zona relacionadas con las actividades de ocio: permanencia/concentración consumiendo bebidas y perturbando la pacífica convivencia; ni por residuos por actividades de ocio”. Asimismo, en la primera mitad del año, Gestrisam ha impuesto otras 4 sanciones a personas por realizar sus necesidades fisiológicas en Mitjana y alrededores y dos por cantar, gritar…

MALAGAHOY