Archivo de la categoría: ACTUALIDAD-CENTRO HISTORICO

Vecinos del centro califican la Feria de Málaga como una «barbarie» y una «temeridad» en seguridad

Miranda asegura que “todo el que puede” de los 5.000 residentes se va “exiliado” del casco antiguo durante la semana de fiestas

 

La Asociación de Vecinos del Centro Antiguo de Málaga han vuelto a calificar la Feria de la ciudad, que ha tenido lugar del 12 al 19 de agosto, como “una barbarie” y una “temeridad con lo que está cayendo sobre seguridad”.

El presidente de la gestora, Alfonso Miranda, ha destacado en declaraciones a Europa Press que en el colectivo vecinal “llevamos haciendo la misma valoración diez o 12 años”. “A los habitantes del centro nos condenan a exiliarnos o quedarnos en nuestra casa encerrados sin poder salir”, ha apuntado, agregando que en su caso “llevo ocho años que me tengo que ir, no se puede soportar”.

Así, ha apuntado que los 5.000 residentes del centro, entre los que están los socios de la Asociación, se envían fotos y anécdotas vía Whatsapp. “A una socia, que vive en un bajo, le pusieron una caseta en el primer piso”, ha relatado, apuntando que la solución fue “conectar con alguna radio y hacer una entrevista”.

“A partir del día siguiente la desmantelaron. Si no hay movimiento de masas no se hace nada”, ha dicho, indicando que la Policía “no puede hacer nada” durante la Feria y que únicamente acude “si hay heridos con sangre de por medio”.

Preguntado sobre las plazas con música en directo en diferentes puntos del centro, lo ha valorado como algo “absolutamente negativo”. “No se puede incentivar más la Feria. Pones puntos de música en directo, entra mucha gente allí con la que está cayendo sobre seguridad, y el que viva allí tiene que estar aguantando desde las 10.00 hasta las 18.00 horas”, ha sostenido.

Por todo ello, le ha solicitado al Ayuntamiento de Málaga “que cumpla la Ley”. “Esto va a terminar chungo porque no nos están dejando más salida que los tribunales”, ha lamentado, agregando que el colectivo está pensando acudir por la vía judicial “desgraciadamente, porque no nos gustaría que fuese así”.

“Somos 5.000 vecinos, y hace diez años éramos 15.000. Nos van echando poco a poco. Todo el que puede económicamente se va, y el que no se queda enclaustrado esperando a que escampe”, ha concluido.

 

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Vecinos del centro califican la Feria de Málaga como una «barbarie» y una «temeridad» en seguridad

Miranda asegura que “todo el que puede” de los 5.000 residentes se va “exiliado” del casco antiguo durante la semana de fiestas

 

La Asociación de Vecinos del Centro Antiguo de Málaga han vuelto a calificar la Feria de la ciudad, que ha tenido lugar del 12 al 19 de agosto, como “una barbarie” y una “temeridad con lo que está cayendo sobre seguridad”.

El presidente de la gestora, Alfonso Miranda, ha destacado en declaraciones a Europa Press que en el colectivo vecinal “llevamos haciendo la misma valoración diez o 12 años”. “A los habitantes del centro nos condenan a exiliarnos o quedarnos en nuestra casa encerrados sin poder salir”, ha apuntado, agregando que en su caso “llevo ocho años que me tengo que ir, no se puede soportar”.

Así, ha apuntado que los 5.000 residentes del centro, entre los que están los socios de la Asociación, se envían fotos y anécdotas vía Whatsapp. “A una socia, que vive en un bajo, le pusieron una caseta en el primer piso”, ha relatado, apuntando que la solución fue “conectar con alguna radio y hacer una entrevista”.

“A partir del día siguiente la desmantelaron. Si no hay movimiento de masas no se hace nada”, ha dicho, indicando que la Policía “no puede hacer nada” durante la Feria y que únicamente acude “si hay heridos con sangre de por medio”.

Preguntado sobre las plazas con música en directo en diferentes puntos del centro, lo ha valorado como algo “absolutamente negativo”. “No se puede incentivar más la Feria. Pones puntos de música en directo, entra mucha gente allí con la que está cayendo sobre seguridad, y el que viva allí tiene que estar aguantando desde las 10.00 hasta las 18.00 horas”, ha sostenido.

Por todo ello, le ha solicitado al Ayuntamiento de Málaga “que cumpla la Ley”. “Esto va a terminar chungo porque no nos están dejando más salida que los tribunales”, ha lamentado, agregando que el colectivo está pensando acudir por la vía judicial “desgraciadamente, porque no nos gustaría que fuese así”.

“Somos 5.000 vecinos, y hace diez años éramos 15.000. Nos van echando poco a poco. Todo el que puede económicamente se va, y el que no se queda enclaustrado esperando a que escampe”, ha concluido.

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Málaga impone multas de 1.000 euros a locales reincidentes de la Plaza Mitjana

Son las primeras sanciones con las que Gestrisam agrava la penalización por permitir que los clientes beban en zonas no autorizadas

El conflicto que desde hace años se vive en la Plaza Mitjana y sus calles aledañas entre la actividad hostelera y de ocio y la demanda de descanso por parte de los residentes se demuestra incontrolable. Al menos con las medidas hasta ahora puestas en marcha por el Ayuntamiento de Málaga. Ni siquiera la decisión adoptada a finales del pasado año de agravar las multas económicas a los locales reincidentes en vender o dispensar bebidas “para su consumo fuera de sus instalaciones”.

Y muestra de ello es que en los primeros seis meses del año son 59 los expedientes sancionadores impulsados por Gestrisam, la gran mayoría por una suma de 1.000 euros, muy por encima de los 301 euros que hasta hace unos meses se imponían. El procedimiento acordado por el ente municipal en octubre del año pasado, comunicado en ese momento a los empresarios, incluye una escalada paulatina en las penalizaciones en función de la reincidencia.

Si a una primera sanción firme se le suma una segunda dentro de un mismo año, la cantidad a abonar será de 1.000 euros; si a este segundo se le añade otro, se pasa a los 2.000; posteriormente, a los 3.000. Y se abre la puerta en el siguiente escalón a multar con hasta 24.000.

Sin embargo, los datos conocidos por este periódico constatan, de un lado, la poca efectividad de la advertencia, y la dificultad real que tienen los hosteleros de controlar que sus clientes salgan con las bebidas más allá de los espacios delimitados y autorizados. Una muestra de la envergadura del problema que hay en Mitjana es que sus 59 expedientes superan en mucho los apenas 9 abiertos por Gestrisam en otras zonas de la ciudad por el mismo motivo.

Este hecho es asumido por el propio concejal de Seguridad, Mario Cortés, quien se ve incapaz de responder adecuadamente ante el conflicto que se produce sólo con medios policiales. “A pesar de la presión policial que estamos ejerciendo y la alta cuantía de las sanciones que se ponen, persisten las quejas vecinales; eso evidencia que la solución en Mitjana no es policial sino que tiene que pasar por revisar los aprovechamientos hosteleros para intentar hacer compatible el ocio con el descanso”, expuso.

A modo de resumen, el edil del PP es claro: “se sanciona y los bares se quejan, pero por otro lado se quejan los vecinos de que la Policía no hace nada… Con la solución policial no hacemos nada, porque aunque se les multe no conseguimos evitar las molestias ciudadanas, tiene que haber una solución más eficaz”. Y si bien no precisó cuál podría ser esa salida, sí señaló la necesidad de encontrar un escenario el que sean compatibles el ocio con el descanso de los vecinos. Recientemente los vecinos de la zona afectada volvieron a poner de manifiesto su malestar, reclamando la implicación del Defensor del Pueblo Andaluz.

Tomando como referencia los datos de Gestrisam en estos primeros seis meses, se constata que la acción sancionadora se concentra sobre los locales, aunque no solo. En este periodo de tiempo, se han abierto siete expedientes contra individuos que consumieron bebidas alcohólicas en los espacios públicos fuera de los destinados a terrazas y veladores de establecimientos públicos que cuenten con la licencia municipal.

Por el contrario, el informe apunta: “no constan expedientes por otro tipo de infracciones cometidas por los usuarios de la zona relacionadas con las actividades de ocio: permanencia/concentración consumiendo bebidas y perturbando la pacífica convivencia; ni por residuos por actividades de ocio”. Asimismo, en la primera mitad del año, Gestrisam ha impuesto otras 4 sanciones a personas por realizar sus necesidades fisiológicas en Mitjana y alrededores y dos por cantar, gritar…

MALAGAHOY

Vecinos de Mitjana vuelven a la carga contra el exceso de ruido en la plaza

Denuncian ante el Defensor del Pueblo Andaluz “la falta de interés” del Ayuntamiento por corregir la situación

 

Los problemas de ruido en la Plaza Mitjana vuelven a salir a la luz. Dos años después de que los vecinos de esta zona del Centro histórico, tradicional asentamiento del ocio nocturno, denunciasen por vez primera ante diferentes áreas del Ayuntamiento de Málaga el problema ante el que se encontraban, la situación parece repetirse y mantenerse. Así lo ponen de nuevo de manifiesto estos residentes en un escrito remitido al Defensor del Pueblo Andaluz, con el que contestan a un último informe elaborado por el Consistorio, que pone de relieve que las últimas mediciones acústicas realizados confirman unos niveles sonoros por encima de lo permitido.

“Llevamos recibiendo informes desde que empezamos a denunciar los hechos a las diferentes áreas del Ayuntamiento, desde el 15 de junio de 2015 (…) pero tal y como está la situación se puede decir que nada se ha hecho salvo mover papeles de un lado para otro”, recoge literalmente la contestación enviada y firmada por Óscar Agudo, en representación de la comunidad de propietarios de Luis de Velázquez, 7, y de los residentes del entorno de la Plaza Marqués del Vado del Maestre.

Para complementar sus valoraciones, el escrito incluye una fotografía tomada desde el balcón de una de las viviendas el pasado 8 de julio y en la que se aprecia una aglomeración extraordinaria de personas en la calle. “La situación se repite, nuestros derechos se siguen vulnerando y la Policía Local no actúa”, sentencia. Incluso, Agudo cuestiona el papel que en este asunto juega el Ayuntamiento, al punto de afirmar: “no existe ningún interés por parte de este Consistorio en actuar, en aplicar las medidas correctoras que le venimos exigiendo desde hace más de dos años”.

En concreto, alude a la declaración de este punto como Zona Acústicamete Saturada (ZAS), lo que incluiría la adopción de medidas para reducir el impacto sonoro; la sanción del incumplimiento de la Ordenanza de Convivencia Ciudadana, en lo relativo a beber en la calle fuera de las zonas autorizadas para ello. Todo ello, a juicio de estos vecinos denota “una falta de interés total en poner coto a este problema y viendo a su vez una clara y manifiesta connivencia con los establecimientos que existen en el entorno”.

Sobre estos dos elementos de queja, cabe recordar que el área de Seguridad sí asumió meses atrás el reto de poner coto a los problemas de ruido, sancionando generalmente todos los fines de semana no solo a los locales que permitía el consumo fuera de las zonas de terraza autorizadas, sino también de aquellos particulares que venían en plena calle fuera de estos recintos. A ello se suma el compromiso anunciado a principios de año por el área de Medio Ambiente de declarar buena parte del Centro histórico como Zona Acústicamente Saturada, sin que hasta el momento haya ido adelante con esta actuación.

 

MALAGAHOY

Málaga quiere reducir el número de locales de hostelería en el Centro

Inicia los primeros contactos para explicar sus planes para limitar la cantidad de bares y restaurantes por manzana con el fin de no superar el 20%

Miguel Ferrary 03.04.2017 | 07:38

Quiere desarrollar la ordenanza que controle la concesión de licencias en los locales que se queden vacíos

Control de las licencias de hostelería. Esa es la clave de la estrategia del Ayuntamiento de Málaga para evitar la saturación en el Centro Histórico. Los primeros pasos se están dando con contactos con los sectores implicados, a los que se les están exponiendo las líneas básicas de la actuación municipal y la presencia de responsables de otras ciudades que han tomado medidas similares.

La idea es buscar una mayor mezcla en la oferta del Centro, con idea de que la hostelería no ocupe más del 20% de los locales de cada manzana del casco antiguo. Eso supone establecer un sistema para el control de la concesión de licencias en aquellas zonas saturadas, para fomentar así la llegada de otros negocios que complemente el Centro y reduzcan los problemas asociados a la hostelería, como mayor nivel de ruido y ocupación de la vía pública.

El problema que ha surgido en el Centro en los últimos años va de la mano del boom turístico que está experimentando y del proceso de peatonalización de las calles. Lo que iba a ser una medida para hacer más atractivo el entorno histórico se ha convertido en la primera causa de la extensión de la hostelería y las terrazas.

Un estudio realizado por la Oficina del Medio Ambiente Urbano (OMAU) detecta manzanas de edificios en el Centro donde un 70% de los locales están ocupados por negocios de hostelería, cifra que puede llegar al 100% si se les suman las franquicias.

Estas cifras han supuesto el desplazamiento del comercio local y un encarecimiento del alquiler de los locales. Para revertir esta situación el modelo que se ha tomado es similar al aplicado en 1985 en la zona de Pedregalejo y que el Ayuntamiento de Barcelona está desarrollando para el entorno de Gracia, el Ensanche y la Ciudad Vieja, fundamentalmente. Esta medida consiste en prohibir la apertura de nuevos negocios hosteleros en la zona del Centro, de forma que los locales que se vayan quedando vacíos no reciban licencia para hostelería.

Esta medida iría acompañada de la obligación a los dueños de ocupar el local y no dejarlo vacío, evitando que se especule y se inflen los precios de forma artificial. Pedro Marín, responsable del OMAU, explica que estas medidas, que están ya aprobadas por el Ayuntamiento de Málaga, aunque pendientes de que se desarrolle una ordenanza para que tengan una aplicación práctica.

«Hemos pasado de 500.000 a 4 millones de turistas en poco más de quince años, lo que ha significado crear mucha riqueza y esperamos que empleo», reconoció Marín, quien advirtió de que este aumento de turistas hace que el Centro corra el riesgo de convertirse «en un parque temático de restaurantes, franquicias y apartamentos turísticos».

Los planes municipales permitirían la renovación progresiva de la oferta del Centro sin forzar ningún cierre y siguiendo la evolución natural de los negocios: «No se echa a nadie a la calle. Cuando haya un traspaso o cierre, simplemente se prohíbe que se le pueda dar uso de restaurante», insiste

El responsable del OMAU apunta que los problemas de Málaga se acrecientan al disponer de un Centro Histórico relativamente pequeño, de apenas 15 hectáreas, que el Ayuntamiento intenta extender con otros proyectos de renovación como la calle Carretería o la Alameda.

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Marín recuerda que el objetivo final de esta medida es aumentar la población del Centro Histórico, que en definitiva era el fin inicial del plan de renovación del Centro iniciado en 1995 y que se ha frustrado por los problemas de ruido. «En zonas como Beatas y Tomás de Cózar han quedado los que no se pueden ir y encima tienen la presión de los apartamentos turísticos». Y ésta es una nueva arista en los problemas del Centro.

Apartamentos turísticos

El Centro Histórico ha multiplicado por tres los apartamentos turísticos registrados, pasando de 2.000 a finales de 2015 a los 6.000 contabilizados a finales del año pasado. Este incremento está ocasionando los primeros problema de convivencia, sobre todo por la falta de una regulación clara que determine las condiciones que se deben cumplir. Para ello, el Ayuntamiento está en conversaciones con el sector para el desarrollo de una ordenanza que aclare el decreto de la Junta.

El Ayuntamiento de Málaga cede y vuelve a conceder terrazas en Molina Lario y Santa María

Vía Pública atiende la propuesta de los hosteleros y autoriza cinco licencias en ambas calles, aunque con menor ocupación que en 2016

Los empresarios de las calles Molina Lario y Santa María vuelven a respirar algo más tranquilos después de que el Ayuntamiento haya cedido a las exigencias de los hosteleros y haya vuelto a autorizar la instalación de terrazas en ambas zonas. El área de Vía Pública concedió ayer las cinco primeras licencias (cuatro en la calle Molina Lario y una en Santa María) aunque con una ocupación inferior a la que tenían durante el año pasado. Todos los negocios que han recibido el visto bueno municipal podrán montar una única fila de mesas con dos sillas como máximo junto a la fachada de su establecimientos.

Según ha podido saber este periódico, los negocios que ya han recibido el visto bueno municipal son Sherlock Holmes, Peggy Sue, Sala Premier y Terra Mía, en Molina Lario;y El Último Mono, en la calle Santa María. Igualmente hay otros dos empresarios de la calle Santa María que podrían recibir la autorización en los próximos días.

La concejala de Vía Pública, María del Mar Martín Rojo, confirmó ayer que las licencias se han concedido a los cinco primeros negocios que han presentado toda la documentación y cumplen con los requisitos técnicos exigidos, aunque no descarta que la cifra pueda aumentar. En este sentido, avanza que de momento no se ha tomando ninguna decisión con respecto a los negocios que hay en las calles Císter y Duque de la Victoria, las otras dos vías que perdieron la licencia al comenzar este año.

La edil explicó que las concesiones no se están realizando por calles completas sino por negocios, ya que en una misma vía puede haber establecimientos en donde los condicionantes de la calle permitan su instalación, y en otros en las que no. «Las licencias las he firmado hoy mismo (por ayer), por lo que cuando las reciban los negocios podrán volver a montar sus terrazas», adelantó. Tanto es así que anoche ya se volvieron a montar las primeras terrazas en la calle Molina Lario.

Martín Rojo aseguró que la decisión final responde a un estudio muy detallado que se ha realizado en estas calles desde el pasado verano, cuando comenzaron a producirse las primeras reuniones entre el Consistorio y los responsables de la asociación Mahos. «El Ayuntamiento siempre ha tenido la voluntad de mantener las terrazas de los negocios que cumplieran con una ocupación más reducida».

El presidente de la asociación de hosteleros Mahos, Jesús Sánchez, se mostró ayer muy satisfecho tras conocer la noticia. «Nos han tratado con mucho cariño, aunque hay que reconocer que han mirado con lupa», confesó. Igualmente agradeció la celeridad con la que se ha resuelto la situación porque «las calles han estado tristes durante el fin de semana». Tras reconocer que había que reorganizar la situación para adecuarse a la nueva realidad de las calles, apuntó que «la reducción de horarios nunca ha estado sobre la mesa ni se iba a aceptar como moneda de cambio en ningún caso».

Esta nueva autorización se produce justo una semana después de que el pasado jueves el Ayuntamiento obligara a retirar todas las terrazas de las calles Molina Lario, Santa María, Císter y Duque de la Victoria, a las que no se le había renovado la licencia. Aunque estaban caducadas desde el pasado 1 de enero, el Ayuntamiento no había tomado hasta entonces ninguna medida de presión, por lo que la decisión sorprendió a todos los negocios afectados.

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El Ayuntamiento fuerza la retirada de las terrazas de varias calles del Centro

La Policía Local ha denunciado a cuatro establecimientos por ocupar con mesas y sillas y expositores la vía pública a pesar de no disponer de autorización

El Ayuntamiernto de Málaga ha obligado a los locales de las calles Santa María, Molina Lario, Císter y Duque de la Victoria a retirar las terrazas que venían instalando sobre la vía pública a pesare de carecer de autorización para ello desde el pasado 1 de enero. Se da la circunstancia de que en la tarde de ayer y esta mañana agentes de la Policía Local han realizado inspecciones en esta zona, determinando la denuncia de cuatro establecimientos no solo por la instalación de mesas y silla sin permiso, sino también de expositores.

Con este paso el Consistorio ha endurecido su posición ante el incumplimiento de la normativa vigente después de que haya permitido esta situación desde inicios de año. Ayer hubo un encuentro de los responsables de Promoción Empresarial y los empresarios de hostelería de la calle Molina Lario en el que advirtieron de que se tenían que retirar las terrazas, demanda que hoy ha sido cumplida por los establecimientos.

Cabe recordar que el Ayuntamiento ya informó a los propietario de locales en estas cuatro calles del Centro de que no se les renovaría la autorización para la ocupación de vía pública con mesas y sillas, así como con expositores a partir del 1 de enero

MALAGAHOY

La Policía inicia la inspección de los bares sin permiso para terraza

Actúa semanas después de que Comercio le informase de la no renovación de la ocupación de vía pública para los locales de cuatro calles

 

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La Policía Local de Málaga dio inicio ayer a una batida de inspección de los bares situados en las calles Molina Lario, Císter, Santa María y Duque de la Victoria que desde el pasado 1 de enero ocupan la vía pública con sus terrazas sin disponer de la necesaria autorización municipal. El concejal de Seguridad, Mario Cortés, informó ayer de haber dado orden a los responsables del Cuerpo para solicitar la documentación necesaria a los responsables de estos establecimientos, con el fin de abrir acta a los mismos en caso de comprobarse el incumplimiento de la normativa municipal.

El paso adelante dado ahora por el área se produce, eso sí, con un retraso evidente. De facto, según confirmó el propio edil del PP, la Policía Local recibió información por parte del área de Comercio sobre la no renovación de los permisos para instalar mesas y sillas “a finales de enero”. Sin embargo, no fue hasta ayer, según admitió Cortés, cuando se inició la labor de control en estas calles del casco antiguo.

LA ACTUAL ORDENANZA TIPIFICA COMO “MUY GRAVE” TENER UNA TERRAZA SIN AUTORIZACIÓN

A la dilación de la Policía se suma la del área de Comercio, cuyos inspectores tampoco parecen haber intervenido en este asunto a pesar de que fue este mismo departamento el que a lo largo del año pasado ya informó a los propietarios de los establecimientos de que no se les renovaría la autorización de terrazas con fecha del pasado 1 de enero.

Sobre este particular, este periódico trató sin éxito hablar ayer con la concejala de Promoción Empresarial, María del Carmen Martín Rojo. No obstante, por medio de un whatsapp remitido al servicio de prensa municipal, la edil indicó: “La inspección trabaja en la misma medida en toda Málaga y tiene sus previsiones”.

Y añadió que ella no le da “ninguna indicación expresa para que actúe en ningún sitio en especial y la inspección hace uso de sus competencias según su criterio”.

El argumento de Martín Rojo se produce semanas después de que la directora del área, Esther Molina, enviase un escrito, fechado el pasado 10 de enero, a la Asociación de Vecinos de Centro Antiguo en la que, de manera pormenorizada, informaba sobre la determinación municipal de no renovar con fecha 1 de enero los permisos para instalar mesas y sillas en Molina Lario, Císter, Duque de la Victoria y Santa María. Una prohibición que afectaba igualmente a la instalación de expositores en todas las calles a excepción de Santa María, donde se posibilitaba una superficie máxima de 1 metro cuadrado por establecimiento.

La actual ordenanza de Ocupación de Vía Pública fija la ocupación de la calle sin autorización entre las infracciones “muy graves”, pudiendo conllevar la imposición de sanciones de entre 1.501 a 3.000 euros. Al tiempo, agrega que en el caso de que se compruebe que la instalación de la terraza “sin licencia impide o dificulta notablemente el uso común general o cualquier uso preferente, o existiere perturbación o peligro de perturbación de la seguridad o tranquilidad públicas, la Policía Local podrá ordenar la inmediata retirada de la terraza o de los elementos perturbadores o las actuaciones o correcciones que procedan”.

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Vecinos del Centro de Málaga denuncian que no se cumplen las normas municipales

Seis colectivos vecinales del Centro Histórico reclaman al alcalde, Francisco de la Torre, “que haga cumplir la ley” y anuncian que estudiarán medidas legales contra la contaminación acústica

Alfonso Vázquez 29.11.2016 | 22:21

Critican que el objetivo es convertir el casco antiguo «en una gran taberna»

Los vecinos del Centro de Málaga escenificaron ayer su hartazgo ante lo que consideran el incumplimiento general de las ordenanzas municipales en el casco antiguo con la primera rueda de prensa conjunta de seis asociaciones y plataformas vecinales. En concreto, las asociaciones de vecinos Centro Antiguo; Plaza de la Merced; Málaga Centro; Victoriana de Capuchinos y de la Fuente; la asociación de vecinos y comerciantes Andrés Pérez y la plataforma de residentes El Centro también Vive, que se dieron cita en La Casa del Cardenal, en la calle Andrés Pérez.

La presidenta vecinal del Centro Antiguo, Ester Ramírez, denunció «el incumplimiento sistemático de las normativas» en materia de contaminación acústica, ocupación de vía pública, accesibilidad y proliferación de eventos, sin olvidar que «todos los fines de semana sufrimos cortes de tráfico».

Ester Ramírez abogó por un centro «habitable, con una hostelería de calidad» y subrayó que los vecinos «no estamos en contra de la hostelería, sino a favor, pero de una hostelería competente, sostenible, respetuosa y dentro de la legalidad, que nos ampara a los vecinos».

Por este motivo, reclamó al alcalde de Málaga, Francisco de la Torre, «que haga cumplir la ley». La presidenta vecinal remachó que los vecinos del Centro «hemos llegado a la conclusión de que este problema no se ataja porque lo que se está haciendo no se hace bien y quien tiene que tomar medidas y hacer cumplir las ordenanzas es el alcalde».

Además, anunció para este jueves, 1 de diciembre, a las 18.30 de la tarde, una reunión informativa con los vecinos en el salón de actos del distrito Centro, en el que entre otras cosas se estudiará si se toman «medidas legales» ante la grave situación por la contaminación acústica.

Por su parte, Antonio César, presidente vecinal de Málaga Centro, declaró a La Opinión que el propósito es «convertir el Centro en una gran taberna» y en declaraciones posteriores, ya en la rueda de prensa, lamentó que una ciudad como Málaga, «con el premio Reina Sofía de accesibilidad universal, sea hoy el principal enemigo de la accesibilidad», en referencia a la situación de los vecinos del casco antiguo, «que vivimos en una cárcel de pilonas para adentro».

El responsable vecinal subrayó que en el Centro de Málaga «no hay un solo metro cuadrado que cumpla las normas: ni la ley estatal que habla de itinerarios peatonales ni las ordenanzas de accesibilidad que las hizo este alcalde».

También recordó que cuando comenzaron a peatonalizarse las calles, «éramos 30.000 vecinos y ahora somos 4.942», por eso denunció que «existe una planificación para expulsar a los vecinos», al tiempo que criticó la sustitución en el Centro de plazas «para 100 coches», por «miles de motos».

También intervino Manuel Fernández, de la plataforma El Centro también vive, que quiso subrayar «rotundamente», que los vecinos del Centro «no estamos en contra de la hostelería, pues somos los primeros usuarios de las terrazas y estamos encantados de poder hacerlo, lo único que pedimos es que las terrazas cumplan la normativa establecida».

Además, hizo hincapié en que los habitantes del Centro conocen perfectamente el peaje que hay que pagar por vivir en él. «Todos asumimos los ruidos, las molestias, los inconvenientes, pero hasta un punto» y puso como ejemplo que se pueden entender las molestias por la Semana Santa y que eso suponga cortes de tráfico en esos días, «y otra cosa es que haya 15, 20, 25 fines de semana al año con cortes de tráfico por traslados y tronos».

Nueva federación. Otro de los intervinientes, Oscar Agudo, secretario de la asociación de vecinos Centro Antiguo, habló además como miembro de la junta directiva de la nueva Federación de Asociaciones Vecinales de Centros Históricos de Andalucía, constituida en Jerez el pasado fin de semana, y en la que participan 14 asociaciones de vecinos de los cascos antiguos de Málaga, Marbella, Sevilla, Cádiz, Jerez, El Puerto de Santa María, Jaén, Granada y Córdoba.

Óscar Angulo recordó que dos de los objetivos de esta nueva federación es instar a las administraciones públicas a que a corto, medio y largo plazo se recojan las «especificidades» de los centros históricos, con vistas a que exista una «compatibilidad real» entre las actividades residenciales, las comerciales y las de cualquier otro tipo.

Otro de los objetivos es fomentar el «patrimonio social» que en los centros históricos lo forman sus habitantes, entre otros aspectos.

Para la presidenta vecinal Ester Ramírez, que señaló que su asociación está en contacto con colectivos vecinales similares en Madrid, Barcelona y Pamplona, las características del Centro de Málaga «en estos momentos son diferentes al resto, porque lo que pasa aquí es muy grave».

«Por eso nos hemos visto en la necesidad de hacer esta llamada de atención al Ayuntamiento, porque creemos que debe tomar ya cartas en el asunto para evitar problemas mayores. Estamos unidos y vamos a una», recalcó.

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Veto a las terrazas en calles del Centro para garantizar la seguridad peatonal

El Ayuntamiento comunica a los hosteleros de las calles Santa María, Molina Lario, Císter y Duque de la Victoria que en 2017 queda anulada la autorización para mesas y sillas

S. SÁNCHEZ · V. R. BAYONA MÁLAGA | ACTUALIZADO 06.10.2016 – 01:00

 

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  • El Ayuntamiento de Málaga viene comunicando en los últimos meses a los hosteleros que disponen de bares en las calles Santa María, Molina Lario, Duque de la Victoria y Císter que no les renovará las autorizaciones para la instalación de terrazas en la vía pública a partir de enero de 2017. La firmeza de la determinación está no obstante pendiente de las conversaciones que han iniciado los responsables municipales y la asociación que representa al sector, Mahos, con el objetivo de buscar soluciones alternativas que minimicen el impacto para estos establecimientos.

Las razones esgrimidas desde el Consistorio para poner sobre la mesa una medida de este tipo difiere en función de la vía. En el caso de Santa María, donde se cuentan cinco establecimientos con ocupación de vía pública, los técnicos son claros al subrayar la estrechez de la calle y la imposibilidad de compartir el espacio destinado al paso de los peatones con el del mobiliario de las terrazas de los bares. Y, aunque no se anuncia la no renovación de los permisos para las tiendas de souvenirs existentes en este punto del casco antiguo, sí se precisa que no se autorizarán ocupaciones superiores a un metro cuadrado, independientemente de la superficie y fachada del local.

Las circunstancias en las que se encuentran los hosteleros de las calles Molina Lario, Duque de la Victoria y Císter son diferentes. En estos casos no se trata de las dimensiones de las vías, sino del hecho de que las mismas tienen consideración de semipeatonales, estando abiertas al tránsito de taxis, vehículos de carga y descarga y otros coches autorizados. Ello afecta de lleno a la necesaria compatibilidad de los espacios peatonales, delimitados en los laterales, con la presencia de mesas y sillas.

Desde el propio Ayuntamiento confirman el envío de “resoluciones avisando a los titulares de las ocupaciones que no se les va a renovar para el 1 de enero de 2017”, expusieron fuentes del área de Comercio. No obstante, abrieron la puerta a la reordenación de estas superficies. “Hasta el 1 de enero se quiere llegar a un acuerdo con Mahos para ver de qué manera se reorganiza”, añadieron.

Las fuentes municipales aludieron a la existencia de un “conflicto de intereses” entre la necesidad de garantizar la seguridad de los peatones, la movilidad y la actividad hostelera en estas calles del casco antiguo. La actual delimitación de estas calles, objeto años atrás del proceso de reurbanización que se extiende por el centro, cuenta con un eje central abierto al tráfico y dos bandas laterales, separadas por un pequeño canal de pluviales, destinadas principalmente al paso de los peatones. El problema se produce cuando los viandantes han de pasar a la zona central ante la imposibilidad de continuar por los laterales por la existencia de terrazas.

“Se va a revisar lo que se tiene concedido en esas calles y se va a intentar, de forma negociada, llegar a un nuevo reparto que satisfaga a todas las partes”, insistieron desde el área municipal. En este marco, explicaron que se está esperando una propuesta por parte de los empresarios afectados.

Desde Mahos admiten la existencia de conversaciones con el equipo de gobierno para buscar una alternativa. “En un primer momento pareció que la decisión del Ayuntamiento era firme pero a través de la asociación hemos forzado esa negociación y el Ayuntamiento se ha mostrado dialogante”, aseguró el portavoz del colectivo, José Simón, quien admite que la alternativa no es fácil.

Lo ocurrido con estas cuatro calles y las autorizaciones para la ocupación de vía pública amplía la sensación de “indefensión” que tiene el sector ante la actuación de la Administración local. “Los hosteleros tienen la sensación de que nunca son dueños de su negocio, que están en manos de las mil normativas que le afectan”, criticó Simón, quien destacó la necesidad de que haya unas bases normativas “claras, más amplias, que regulen la realidad de nuestro sector y que no se haga mediante estas normas especiales que luego ponen y quitan a su antojo”.

Varios de los hosteleros afectados confirmaron a este periódico la recepción de las comunicaciones; algunos las han puesto en manos de sus abogados y otros confían en que Mahos consiga negociar una salida satisfactoria para empresarios y Ayuntamiento.

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