El alcalde reforzará la presencia policial para controlar las despedidas de soltero en Málaga

De la Torre, en una imagen de archivo./
De la Torre, en una imagen de archivo. 

De la Torre anuncia que se implicará de manera firme en «resolver y racionalizar» este asunto y también la proliferación de las viviendas turísticas

Málaga

El día en el que este periódico reflejó el problema en el que se está convirtiendo el ‘boom’ de las despedidas de soltero en Málaga, el alcalde, Francisco de la Torre, alzó la voz para comprometerse a tomar medidas que contribuyan a limitar un fenómeno que deriva en actos incívicos que atentan contra la seguridad y la convivencia en la capital. El regidor utilizó la red social Twitter para apuntar que el pasado sábado mantuvo una reunión con representantes vecinales de la zona del Soho preocupadas precisamente por los efectos perniciosos para los residentes de la proliferación de las despedidas de soltero y las viviendas turísticas. «Adquirimos compromiso firme de resolver y racionalizar ambas cuestiones», expuso el alcalde.

En declaraciones a este periódico, explicó que una de las medidas que piensa adoptar para atajar este asunto es reforzar la presencia policial. «Procuraremos que la Policía esté lo más presente posible y responda con rapidez», señaló De la Torre, quien también anunció que esta misma semana piensa mantener reuniones con representantes de los hoteleros y hosteleros malagueños para ver qué tipo de acciones de autorregulaciónpodrían aplicar para «trabajar conjuntamente» en poner freno a determinadas actitudes incívicas, limitando por ejemplo el acceso a un determinado tipo de clientes. «Es bueno que demos la imagen de que aquí no les va a ser fácil», comentó.

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Seguridad, Turismo, Vivienda, Urbanismo, Comercio, Vía Pública y los distritos son los departamentos municipales que, coordinados desde la Alcaldía, se van a implicar en ofrecer respuesta a las denuncias de los vecinos del Centro que recogió SUR.

Vecinos del Soho afirman que la situación es «insostenible» y que afecta a toda la ciudad

Esta problemática ha sido objeto de mociones de los grupos de la oposición en el pleno municipal, pero el equipo de gobierno ha derivado hasta ahora las posibles soluciones a cambios normativos en la Junta y el Gobierno central. Ahora parece que De la Torre quiere coger el toro por los cuernos para atajar una situación cada vez más preocupante.

Victoria Moreno, presidenta de la asociación de vecinos Centro Sur, con la que el alcalde mantuvo una reunión este pasado sábado tras meses de denuncias respecto a los problemas de ruido y convivencia que les ocasiona la proliferación de las despedidas de soltero y las viviendas turísticas, explicó que el regidor se comprometió a analizar este asunto para intentar darle una respuesta pero no aclaró el modo en que lo hará. «No nos dijo qué va a hacer o qué medidas concretas se van a tomar, no sé cómo van a recuperar el Centro de Málaga, ya ha llegado a un punto en el que no es normal», afirmó esta representante vecinal, que calificó de «insostenible» la situación por la que atraviesan los vecinos de la zona del Soho, en la que reside. «Ya no es solo de madrugada, a cualquier hora del día tenemos que sufrir los gritos de grupos de turistas y despedidas de solteros que pasan por la calle», denunció.

Para Victoria Moreno, «como el problema no se está reconduciendo en el Centro, está ya alcanzando a otras zonas de la ciudad». «Hay proyectos de hoteles ‘low cost’ en Huelin, Teatinos está saturado y La Malagueta también está teniendo problemas, esto ya es algo generalizado y así se lo quisimos transmitir al alcalde», remarcó. Para la presidenta de la asociación Centro Sur, las viviendas turísticas suponen «un punto de atracción» para las despedidas de soltero que ponen a Málaga en el punto de mira de este fenómeno. «Se ha juntado el hambre con las ganas de comer», dijo Moreno.

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“No se ha sido todo lo drástico que se podía haber sido con las terrazas”

  • Defiende la nueva Ordenanza de Vía Pública y advierte de que se será “más restrictivos” con los incumplidores
  • Respalda la negativa de los vecinos al Metro en superficie
La concejala Elisa Pérez de Siles posa para la entrevista.La concejala Elisa Pérez de Siles posa para la entrevista.

La concejala Elisa Pérez de Siles posa para la entrevista.

-le ha tocado asumir el trámite final de aprobación de la Ordenanza de Vía Pública. Y eso apenas aterrizada en el área de Promoción Empresarial.

-Me la encontré en fase de alegaciones. Es una ordenanza que, según se me ponía en antecedentes, fue fruto de la participación de muchos agentes y que tenía claro consenso. Pero luego me encuentro que hay ciertas cuestiones que se debaten en el documento de alegaciones y que finalmente no fueron incorporadas. Una norma no puede ser satisfactoria para todo el mundo, pero sí creo que tiene un amplio grado de consenso. Va a facilitar mucho la aplicación, es muy práctica. Lo he visto comparándola con otras ordenanzas como las de Sevilla, Barcelona, Valencia… Es muy exhaustiva en los supuestos prácticos que nos podemos encontrar. Antes había muchas cuestiones que quedaban en un especie de vacío legal para la Policía Local o para los propios hosteleros. Una de las quejas de los hosteleros es que se recoge de manera expresa las competencias que son propias de la Policía Local, que ya existían y que recogemos para que queden meridianamente claras.

-¿Existe un problema con la ocupación de vía pública?

-Existe un problema por determinados ejemplos de ocupación. Hay ciertas zonas, sobre todo del Centro, donde hay excesos. No hay un exceso de autorizaciones pero sí supuestos de incumplimiento que ahora tenemos que exigir que se modifiquen. Muchos de los supuestos en que comprobamos que exceden o que provocan la queja de vecinos carecen de autorización. Hay cuestiones que son mejorables en lo que a las autorizaciones se refiere, que se pueden trabajar con los planes de aprovechamiento. Estos planes no vienen con la voluntad de saltar la ordenanza si no de ordenar autorizaciones ya existentes y tratar de unificar la imagen y mejorar el estado de algunas plazas céntricas y de otras zonas. Ya estamos empezando a trabajar con los hosteleros.

-¿Hay un incumplimiento generalizado?

-No. Hay incumplimiento de algunos.

-Habla de que muchos negocios carecen de autorización para tener terraza…

-Sabemos de ejemplos muy concretos, que son objeto de quejas y muchas fotos de los medios de comunicación. Ahora vamos a tener que poner al día esa situación y ordenar.

-La sensación de los vecinos es que ha existido permisividad por parte del Ayuntamiento.

-No comparto la idea de permisividad, porque hay muchas acciones que se han hecho que no salen a la opinión pública, muchas actas de denuncias, ejecución de sanciones… Hay una intervención administrativa que se ha estado haciendo en este tiempo. Lo que es cierto es que no se ha sido todo lo drástico que se podría haber sido dentro de la aplicación estricta de la ordenanza anterior levantando terrazas y ejerciendo procedimientos sancionadores. La nueva ordenanza no se plantea con interés recaudatorio ni interés de sancionar, porque no todo el mundo incumple. Pero precisamente, con los que incumplen de manera reiterada, que cuentan con apercibimientos ya iniciados, tendremos que ser mucho más estrictos.

-Uno de los argumentos usando por los hosteleros para cuestionar la ordenanza que es que puede generar una pérdida importante de puestos de trabajo. ¿Está de acuerdo?

-El equilibrio entre garantizar el dinamismo económico, que es fundamental en la ciudad, con las posibilidades de uso, disfrute de la vía pública es muy complicado en determinados supuestos, es muy difícil hacer una norma a gusto de todos, pero mi visión, y así se lo he traslado al presidente de Mahos, es que la aplicación de la ordenanza no va a afectar a los establecimientos que cumplen. Los planes de aprovechamiento y la ordenanza es más restrictiva pero no va a tener repercusión en el desarrollo normal del negocio ni sobre el empleo. Sí tendrá repercusión sobre los que incumplen, que son una minoría. No creo que los números de empleo sea en realidad algo que se vaya a ver en la práctica.

-Hablaba de los planes de aprovechamiento… ¿Interpreto que no van a posibilitar más superficie de la que le corresponde a un establecimiento?

-Efectivamente. Los planes de aprovechamiento lo que pretenden es unificar la imagen, dignificar la situación de algunas plazas, de zonas con gran afluencia de mesas y de vecinos. Habrá sitios donde se permita la misma ocupación que tiene ahora y otros en los que sufran disminución. Y eso sin generar situaciones de inseguridad jurídica. Lo que se buscar es unificar la imagen del Centro.

-Le pregunto por zonas como Plaza de las Flores…

-Plaza el Carbón, Uncibay, La Merced, Strachan…

-En todos esos espacios podemos estar pensando en que habrá menos mesas y sillas.

-Depende de cada caso. Estamos trabajando con Mahos en catorce casos. Hay zonas donde habrá menos, otras en las que la ocupación será la misma…

-Pero en las Flores, Uncibay…

-Es que en Uncibay hay muchos casos de ocupación que no están autorizados.

-Aplicando la nueva norma hay muchas calles estrechas que se quedarían sin terrazas. Se me ocurre Santa María, Pasaje Chinitas…

-Tendremos que mirarlo en cada caso. No podemos entrar como un elefante en una cacharrería. Iremos aplicando primero los planes de aprovechamiento y después lo que pueda ser mejorable, pero cuidando mucho el cumplimiento de las autorizaciones que están otorgadas. Ya no tenemos argumentos para hacer la vista gorda con algunos supuestos de ocupación que no cuentan con autorización.

-¿La aplicación de la normativa será efectiva desde su entrada en vigor?

-No podemos hacer una interpretación restrictiva y retroactiva de las autorizaciones ya otorgadas, pero esas autorizaciones se tienen que renovar y en ese momento se tendrán que dar conforme a la normativa que esté en vigor.

-¿La ocupación de la hostelería está en un punto de no retorno?

-Tiene que ser fruto de un estudio en cada caso. Hay zonas que permiten el desarrollo comercial. Hay que definirlos bien para no crear expectativas a los hosteleros y establecimientos comerciales que se ubiquen en una zona. Eso nos permitiría no tener que corregir excesos de ocupación. Por ejemplo, Carretería, donde se van a definir muy bien los usos que se van a permitir. Es algo que estamos perfilando con Urbanismo, y que queremos ampliar al resto de proyectos de peatonalización.

-Años atrás el Ayuntamiento buscó empresas interesadas en construir nuevos mercados en Teatinos, Campanillas y Puerto de la Torre.

-Tenemos los 15 mercados municipales, donde la línea de intervención es el de la modernización, la actualización de la imagen para ponerla en vanguardia. Es una apuesta de inversión importante, que se va a ver en Huelin, en el mercado de Salamanca… Nos quedarán dos intervenciones en los mercados de Bailén y Dos Hermanas. Hablamos de una rehabilitación casi integral. Con respecto a los tres proyectos que queríamos poner en marcha este mandato, se sacaron a licitación en un momento de crisis, con proyectos redactados en tiempo de bonanza. Eran estructuras de mercado muy grande. Cuando llegué al área encargué actualizar el informe de demanda de las tres localizaciones y estamos intentando localizar inversores, algunos públicos, otros privados, para que analicen si les interesa quedarse con estas intervenciones. Si no encontramos promotores buscaríamos actualizar el proyecto a las nuevas dimensiones que exigirían los estudios.

-¿A qué se refiere con público?

-Por ejemplo, Mercamálaga. A los responsables del Sepi y Mercasa los proyectos por si pudieran estar interesados…

-El concepto de mercado ha variado en los últimos años. Atarazanas o El Carmen son ejemplos de ello.

-Es la línea en la que se está apostando ahora en los proyectos de modernización de los zocos, en los que las zonas de puestos tradicionales sean compatibles con servicios de hostelería. Es la línea que piden los comerciantes, porque sirve para dinamizar el mercado. Pero siempre marcando la necesidad de que hay que reservar una parte, un porcentaje de mercado de abastos.

-También es concejala de Deportes. Málaga está generando el interés de inversores no solo en materia residencial, sino también en el campo deportivo.

-Uno de los proyectos en la zona Este está bastante avanzado pero todavía no tenemos el suelo que nos demanda. Pero el proyecto está avanzado. No solo hay muchos grupos inversores, es que hay mucha promoción de eventos. Málaga es una ciudad que está atrayendo a todas las federaciones. Del año 2020 en adelante casi todas las federaciones de las disciplinas ubican a Málaga entre sus emplazamientos para grandes torneos y campeonatos. Eso tiene un gran atractivo para la ciudad, porque nos posiciona como territorio deportivo fuera de la provincia. Es importante que nos hayan elegido capital europea del deporte

-¿Se siente usted derrotada en el asunto de la piscina de Campanillas? Lo digo porque Deportes dejó claro que no la quería.

-Derrotada no me siento. Cuando llegué al área me encontré con una infraestructura que estaba siendo analizada desde la perspectiva urbanística. A los meses me remiten un informe que dice que la infraestructura no era aprovechable. Desde el punto de vista deportivo, cualquier infraestructura de futuro debe responder a los parámetros que diga el estudio de viabilidad económica, los ratios de demanda. Y desde esa perspectiva planteamos una infraestructura de ciudad, un parque multiaventuras, no de barrio. Hay que tener en cuenta que ya contamos con un equipamiento privado en el PTA y una piscina pública en la zona de Colmenarejo. Parece que no es una propuesta que comparta el distrito, que plantea la piscina, que es algo que no estarían adscrito al área de Deportes.

-Usted es concejala de Bailén-Miraflores. ¿El Metro no llegará en superficie al entorno del Civil?

-Los vecinos así lo trasladan. No es que no quieran el Metro hasta el Civil, sobre todo si se cumple con el proyecto de que se ubique el tercer hospital; lo que decimos es que esos vecinos tienen los mismos derechos que el resto de vecinos de Málaga, con lo que el Metro, soterrado, no un tranvía. No sería lógico a efectos de movilidad, al imposibilitar la evacuación de una gran parte del distrito, que tendría que salir por Valle Inclán. He tenido la oportunidad de participar en muchas reuniones asamblearias, donde la visión es unánime, de rechazo al tranvía no al Metro soterrado.

-Y en ese sentido, la idea del Ayuntamiento es respetar la oposición de las vecinos…

-Cuando se discute lo de la cantidad de vecinos me gusta concretar el barrio en el que nos concentramos. El más afectado es Gamarra, con unos 18.000 vecinos, de los que más del 75% tiene más de 68 años. Ojo. Lo digo a efectos de movilización, porque hablamos de un perfil de vecinos que normalmente no se moviliza, pero la postura es unánime.

-Pero un proyecto de ciudad tiene que estar condicionado a la postura de esos vecinos.

-El argumento que esgrimen es que si era unánime la postura sobre los inconvenientes para el tráfico y la seguridad cuando se planteaba el tranvía en el Centro, la situación es la misma en el caso de Bailén. O es que son vecinos de tercera. La Junta fue receptiva a la hora de plantear la adaptación del proyecto.

-El alcalde presionó para que no fuese en superficie por el Centro pero sí aceptó que fuese por Bailén-Miraflores…

-No firmó exactamente eso. Yo estuve en la noche de Los Asperones en que se firmó el protocolo de intenciones, y en la misma los concesionarios, los responsables de la Junta se sentaron estando pendiente el pago del BEI. Lo que se decía era firmar un protocolo a trabajar, en el que se dejó claro una cláusula incorporada por el alcalde de su puño y letra, en la idea de contar con el consenso de los vecinos. Lo que se decía es que si no se firmaba ese protocolo en los términos que fuesen estaba en riesgo la apertura del Metro.

-¿Que haya un tranvía por Bailén es impensable?

-Desde mi responsabilidad política y mi función en defensa a los vecinos del distrito, la postura es radicalmente que no.

 

MALAGAHOY

El Ayuntamiento de Málaga quiere prohibir la apertura de nuevos bares en el Centro (y Teatinos) antes de octubre

La declaración de Zonas Saturadas también impediría la ampliación de los locales existentes. /SUR
La declaración de Zonas Saturadas también impediría la ampliación de los locales existentes. / SUR

Medio Ambiente ultima la declaración de Zonas Acústicamente Saturadas en este sector y Teatinos tras no recibir nuevas aportaciones públicas

JUAN SOTOMálaga

El área de Medio Ambiente quiere culminar cuanto antes la declaración de Zonas Acústicamente Saturadas en el Centro y en Teatinos para prohibir así la apertura de nuevos bares y restaurantes en cerca de un centenar de calles. Aunque inicialmente se había dado de plazo hasta noviembre para estudiar con más calma el proyecto, la ausencia de nuevas aportaciones durante el último periodo público abierto ha animado al Consistorio a volver a acelerar los trámites. Según los cálculos que maneja el nuevo concejal, José del Río, el proyecto definitivo podría tratarse en la Junta de Gobierno Local del próximo viernes y ser aprobado inicialmente en el Pleno de julio. Si no hubiera ningún contratiempo, la moratoria podría ser una realidad como muy tarde en el mes de octubre.

Del Río explica que la normativa apenas tendrá cambios respecto a la que ya presentó en su día el anterior concejal Raúl Jiménez ya que al no recibir nuevas aportaciones los términos serán los mismos. Así, la intención municipal sería establecer una moratoria de un año para la apertura y ampliación de nuevos bares, restaurantes y locales de ocio en un casi un centenar de calles de ambas zonas y limitar el horario de las terrazas. Además, según se recoge en el documento inicial, sólo se permitirá la transformación de establecimientos que eviten las actividades destinadas a hostelería o esparcimiento: esto es, una discoteca podría transformarse en restaurante pero no al contrario.

En cuanto a limitación horaria, los negocios ubicados en las calles recogidas en la ZAS deberán funcionar con puertas y ventanas cerradas a partir de las 00 horas para evitar la emisión de ruidos al exterior y sus titulares deberán designar una persona encargada de garantizar que se respetan las normas y evitar molestias al vecindario a partir de ese horario. A partir de la hora del cierre, los negocios tendrán un plazo máximo de 20 minutos para quedar vacíos de público y cerrados.

En cuanto a las terrazas, la norma especifica que deberán cerrar a la 1 (una hora antes de lo que establecer la ordenanza) de lunes a viernes durante los periodos de otoño e invierno. El resto de días del año se mantendrá igual que hasta ahora «excepto en fechas de carácter excepcional que acordará motivadamente la Junta de Gobierno Local al inicio de cada año».

El concejal responsable del área, José del Río, adelanta que esta norma «no es la panacea» pero sí que complementará a la renovada ordenanza de Vía Pública y a la mayor presencia policial en las calles para mejorar la calidad de vida de los residentes. Tras más de dos años de trámites y un cambio de concejal, cree que ha llegado el momento de ponerla en marcha: «Quería conocer el tema en profundidad, pero no tengo ningún interés en prolongar más su aplicación».

Aplicación compleja

Su aplicación no va a ser tan sencilla, ya que el equipo de gobierno deberá contar con el apoyo de la oposición al estar en minoría en el Pleno. Yde momento el resto de grupos no ven nada clara la norma. Ciudadanos, su socio de investidura, anunció hace unos meses que iba a votar en contra y el PSOE mantiene que la regulación está mal hecha porque no contenta ni a vecinos ni a hosteleros.

Al conocer esta nueva intentona, desde la formación naranja aseguran no tener nada claro su posicionamiento y que deberán debatirlo en profundidad en el seno del grupo. «Inicialmente seguimos en el no, pero tenemos que hablarlo», dicen. Por su parte, desde el grupo socialista esperarán a ver lo que aprueba la Junta de Gobierno Local para decidir su sentido del voto. «Nadie nos ha presentado nada por lo que no podemos opinar aún» sostienen.

Los que verían con mejores ojos esta moratoria son los otros dos grupos de izquierda –tanto Málaga Ahora como Málaga para la Gente–, que en todo momento se han posicionado del lado de los vecinos. De momento habrá que esperar para conocer en qué queda todo.

 

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La moratoria de licencias de bares y control de terrazas, a debate en el pleno de julio

El concejal de Sostenibilidad dice que va a intentar “no demorar” la declaración de zonas acústicamente saturadas en el Centro y El Romeral y, si no entra en el pleno el mes que viene, lo llevará en septiembre

José Antonio Sau 20.06.2018 | 07:15

Zona de bares del Romeral.

La declaración como Zonas Acústicamente Saturadas (ZAS) de 103 calles del Centro Histórico y tres del Romeral, retirada por el Ayuntamiento del trámite el pasado mes de febrero, podría ir a pleno el próximo mes de julio, según informó ayer el edil de Sostenibilidad Medioambiental, José del Río, en la comisión de esta materia, después de que solicitara su comparecencia IU-MpG.

Esta declaración supondría la moratoria en la concesión de licencias de bares en las zonas en las que se aplique y un recorte en el horario de cierre y recogida de terrazas. Los vecinos del Centro Antiguo presentaron recientemente un escrito dirigido al alcalde, Francisco de la Torre, así como a todos los grupos municipales y al Área de Sostenibilidad Medio Ambiental, en el que criticaban duramente el retraso, aunque abrían hasta cierto punto la mano ya que, aunque siguen insistiendo en que las terrazas deberían recogerse todos los días del año a las once de la noche, podrían aceptar un retraso en su recogida siempre que se redujeran las terrazas, tanto en extensión como en mesas y sillas, en un tercio, y sólo durante el primer año de aplicación de las ZAS, con el fin de no dañar mucho la actividad. Pedían, por supuesto, otras muchas medidas al sector.

El proyecto de declaración de ZAS fue subido hace unos días a la plataforma Málaga Contesta, pero tras concluir el plazo no se recibió ninguna aportación, dado que los dos escritos de los vecinos no se presentaron en este portal.

De hecho, Del Río señaló ayer: «Vamos a intentar no demorar esto más, trataremos de que vaya a pleno el próximo mes de julio, si los trámites no llevan a prolongar más la tramitación».

La hoja de ruta, según el concejal, es la siguiente: pedir un certificado en el que se explicite que no ha habido sugerencias en Málaga Contesta y dejar fuera los escritos vecinales, luego se estimarán algunas enmiendas de Málaga para la Gente y Málaga Ahora, y la Junta de Gobierno Local deberá dar su aprobación inicial al documento. Acto seguido, saldrá treinta días a información pública en el Boletín Oficial de la Provincia, de forma que irá a pleno en julio o septiembre.

De cualquier forma los vecinos, durante todo el año, proponen que el horario de terrazas y veladores sea a la una de la madrugada los viernes y sábados y a las 00.00 horas de domingo a jueves, pero en ningún caso se podrán servir consumiciones desde los 30 minutos anteriores al cierre.

Además, el estudio técnico de la declaración de ZAS incluye una reducción de mesas y superficie ocupada, que según la zona podría ser de entre un 25% y un 50% de la cifra de mesas. La asociación unifica su propuesta mediante «una reducción general de un tercio de las mesas y de la superficie ocupada, también en un 33%, ello podría suponer una disminución de 4 dBA». «Dicha reducción aparece además como la única medida eficaz para contrarrestar la contaminación acústica existente en los tramos de mañana y tarde y es absolutamente irrenunciable», dicen.

No obstante, reclaman un «verdadero compromiso de los empresarios del sector con el control y la reducción del nivel de ruido», de forma que durante el tiempo de funcionamiento de las terrazas «los hosteleros consigan controlar efectivamente el ruido producido por su actividad, pero no olvidemos que con la declaración entraremos en un periodo del cual al final será necesario valorar las reducciones de contaminación acústica que se consiguen; aunque entendemos que ello forma parte del buen hacer empresarial de los bares»

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Teatinos: piden medidas de tráfico

Avenida de Plutarco, con un solo carril para el paso de los vehículos./

Avenida de Plutarco, con un solo carril para el paso de los vehículos. 

Colectivos vecinales recogen firmas para reclamar soluciones al Ayuntamiento de Málaga

Málaga 

En abril se abrió al tráfico el nuevo tramo que comunica la avenida de Jorge Luis Borges con la avenida de Plutarco. Al poco de su apertura, los colectivos vecinales de la zona solicitaron la adopción de medidas para adaptar de manera eficiente la nueva arteria abierta al tráfico. Algunos vecinos se quejaron al señalar que tras la apertura de dicho tramo, la avenida de Plutarco se estaba convirtiendo en un embudo que limitaba la capacidad de conexión de este nuevo eje circulatorio debido al doble aparcamiento a ambos lados de cada sentido de esta avenida.

Desde hace unos días, diversos colectivos vecinales de aquella zona vienen reclamando una solución a estos problemas y han repartido por los comercios de El Romeral y El Cónsul unos documentos para recoger firmas y reclamar soluciones al Ayuntamiento.

En el documento, la Asociación Romeral Contra El Ruido y los vecinos del barrio de el Romeral y el Cónsul, solicitan «por la seguridad de los ciudadanos, ya que no hay visibilidad en los cruces de peatones, y la de los conductores, que tienen que estar continuamente cambiando de carril acorde al uso ‘ilegal’ de la avenida, que toda la Avenida Plutarco tenga dos carriles para la circulación de coches y únicamente el primer carril sea para aparcamientos, además de que en las rotondas se prohíba aparcar».

Los estacionamientos en doble fila son frecuentes.
Los estacionamientos en doble fila son frecuentes.

Según la asociación de vecinos de El Romeral, la apertura de ese tramo contemplaba la eliminación de los estacionamientos en la avenida de Plutarco, por lo que reclamaban más aparcamientos en el barrio.

 

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La nueva norma de terrazas nace sin contentar a vecinos y hosteleros

  • La sesión aprueba de manera definitiva la Ordenanza de Ocupación de Vía Pública
  • Los empresarios, molestos, creen que su aplicación puede provocar la pérdida de 1.500 empleados
Terrazas en la calle Granada.Terrazas en la calle Granada.

Terrazas en la calle Granada. / JAVIER ALBIÑANA

Málaga ya tiene cuenta con una nueva ordenanza que regula la ocupación de vía pública por parte, de manera especial, de los negocios de hostelería. El documento, aprobado ayer de manera definitiva por el Pleno municipal, ve la luz casi siete años después de que se iniciase el proceso de negociación del equipo de gobierno del PP con los colectivos de empresarios y vecinos, sin acabar de contentar a ninguno de los dos actores.

Especialmente contundente es la reacción de la asociación de hosteleros de la capital de la Costa del Sol, Mahos, cuyo presidente, Javier Frutos, puso de relieve “el malestar” existente entre muchos empresarios, disconformes con parte de los preceptos recogidos en el documento normativo. Frutos llegó a advertir de que el Ayuntamiento parece no haber tomado en consideración “la repercusión que esta ordenanza va a tener”, especialmente sobre los negocios instalados en los barrios.

“Desde la asociación hemos valorado que pueden perderse unos 1.500 empleos, un 90% de ellos en los barrios”, dijo el responsable de Mahos de manera contundente, aludiendo de manera directa al efecto que tendrá sobre la eliminación o la disminución de las actuales terrazas debido a las nuevas distancias exigidas o a la necesidad de reservar unos pasos mínimos obligatorios para el paso de peatones. De manera directa, apunta a la incidencia que ello puede tener sobre zonas como Teatinos, Carretera de Cádiz, debido a las particularidades de sus calles y zonas de asentamiento.

La reacción del colectivo ante la norma es de contrariedad, aunque por el momento no se maneja de manera cierta la posibilidad de llevar adelante alguna acción. “Ahora mismo no manejamos ninguna acción aunque tampoco lo descartamos”, dijo Frutos, quien sí informó de la intención del colectivo de celebrar una asamblea en la que poder recoger las impresiones del sector. Desde Mahos suman también la “indefensión” que a su juicio genera la posibilidad de que la Policía Local pueda retirar de manera directa una terraza. Esta fue una de las observaciones realizadas por el colectivo en el periodo de información pública de la ordenanza. La respuesta del equipo de gobierno fue el de precisar que la acción los agentes policiales ya está recogida entre sus competencias y que lo que se hace en el nuevo texto es habilitar esa capacidad siempre que se den ciertas circunstancias, como que la ocupación “impida o dificulte notablemente el uso común general o cualquier uso preferente o existiere perturbación o peligro de perturbación de la seguridad o la tranquilidad públicas”.

La reacción de los vecinos fue igualmente contraria, empezando por el hecho de que la ordenanza haya sido objeto de debate y aprobación. “Nos ha sorprendido que se llevase a aprobación; son unas ordenanzas en las que nuestras alegaciones de poco o nada han servido, ya que se sigue primando lo empresarial y laboral frente a otra serie de usos como el residencial”, expusieron desde la Asociación de Vecinos Centro Antiguo, incidiendo en que lo se busca es “que lo que está se quede, que se legalice lo ilegalizable”.

“Podían haber sido una oportunidad para reducir el problema de exceso de ocupación y contaminación acústica, pudiendo haber ido de la mano del Zonas Acústicamente Saturadas (ZAS)”, insistió Óscar Agudo, representante del colectivo, quien mostró su oposición a las toldetas laterales y los planes aprovechamiento, “una artimaña más para seguir saltándose la normativa cuando se considere oportuno”.

Frente a estos argumentos, la concejala de Promoción Empresarial, Elisa Pérez de Siles, defendió la normativa y consideró que “va a mejorar muchas circunstancias, dejando poco margen al vacío legal; ahora lo que toca es ponerse a trabajar”. “Es un buen marco en el que nos podemos mover y desarrollarla con todos los agentes implicados”, insistió, esperando que se trate de una norma “para construir y que permita un mejor marco de convivencia entre el derecho al aprovechamiento y el descanso de los vecinos”.

MALAGAHOY

Vecinos aceptarían más horas para terrazas a cambio de reducir un tercio su extensión

Los residentes del Centro y Teatinos insisten en que la retirada de mesas debería hacerse a las once de la noche, pero están abiertos a aceptar, sólo durante un año tras la declaración de Zonas Acústicamente Saturadas (ZAS) del casco antiguo y Plutarco, que se recojan los viernes y sábado a la una y de domingo a jueves a medianoche si los hosteleros reducen un 33% la zona exterior

José Antonio Sau 05.06.2018 | 07:47

 

La Asociación de Vecinos del Centro Antiguo de Málaga ha presentado un escrito al alcalde, Francisco de la Torre, así como a todos los grupos municipales y al Área de Sostenibilidad Medio Ambiental, en el que critica duramente que se haya retrasado la declaración del Centro y de Teatinoscomo Zonas Acústicamente Saturadas (ZAS), lo que implicaría una moratoria en la apertura de nuevos establecimientos hosteleros y una reducción en los horarios de exposición de las terrazas y cierre de los locales. De cualquier forma, abren hasta cierto punto la mano ya que, aunque siguen insistiendo en que las terrazas deberían recogerse todos los días del año a las once de la noche, podrían aceptar un retraso en su recogida siempre que se redujeran las terrazas, tanto en extensión como en mesas y sillas, en un tercio, y sólo durante el primer año de aplicación de las ZAS, con el fin de no dañar mucho la actividad. Piden, por supuesto, otras muchas medidas al sector.

Además de criticar que la propuesta de declaración de ZAS haya sido colgada en la web del Ayuntamiento para que los ciudadanos vuelvan a opinar, sobre todo después de que la Junta de Gobierno Local aprobara el 2 de febrero la declaración y el pleno del mismo mes acordó enviarla a la Comisión de Sostenibilidad Medioambiental, destacan que el Ayuntamiento de Málaga propone en este documento retirar las terrazas los sábados a las dos de la madrugada (hasta ahora, a partir de ese momento ya no se podían servir consumiciones y los clientes podían continuar hasta las tres de la madrugada), y los domingos la retirada se haría a la una de la madrugada, sólo en otoño e invierno, mientras que el resto de los meses sería a las dos, aunque hay excepciones durante 70 jornadas todo el año.

Quitar las terrazas a las once

Así, la postura de los vecinos sigue siendo la misma, pero con un matiz importante: «Es evidente que el único horario nocturno de funcionamiento de terrazas compatible con los objetivos de calidad acústica es el que obligaría a su retirada, como muy tarde, a las 23.00 horas, y durante todos los días del año». «No olvidemos que una declaración de ZAS se aprueba para que sea efectiva y no para que ya de manera anticipada se sepa que no lo va a ser. No obstante, la asociación que represento (Alfonso Miranda Páez firma el escrito) estaría dispuesta a consentir la extensión del horario, durante el primer año de vigencia de la declaración, pero siempre que ello vaya inexcusablemente acompañado de un conjunto eficaz de medidas complementarias».

Consumiciones

Así, durante todo el año proponen que el horario de terrazas y veladores sea a la una de la madrugada los viernes y sábados y a las 00.00 horas de domingo a jueves, pero en ningún caso se podrán servir consumiciones desde los 30 minutos anteriores al cierre.

Además, el estudio técnico de la declaración de ZAS incluye una reducción de mesas y superficie ocupada, que según la zona podría ser de entre un 25% y un 50% de la cifra de mesas. La asociación unifica su propuesta mediante «una reducción general de un tercio de las mesas y de la superficie ocupada, también en un 33%, ello podría suponer una disminución de 4 dBA». «Dicha reducción aparece además como la única medida eficaz para contrarrestar la contaminación acústica existente en los tramos de mañana y tarde y es absolutamente irrenunciable», dicen.

No obstante, reclaman un «verdadero compromiso de los empresarios del sector con el control y la reducción del nivel de ruido», de forma que durante el tiempo de funcionamiento de las terrazas «los hosteleros consigan controlar efectivamente el ruido producido por su actividad, pero no olvidemos que con la declaración entraremos en un periodo del cual al final será necesario valorar las reducciones de contaminación acústica que se consiguen; aunque entendemos que ello forma parte del buen hacer empresarial en estos establecimientos, a modo de sugerencia proponemos: eliminar, como mínimo desde las 23.00 horas, las mesas de más de cuatro clientes, fuente importante de ruido según el estudio técnico; prohibir que haya personas de pie y bebiendo en las terrazas y en las puertas de los establecimientos, según el estudio técnico; instar, de forma proactiva, en general, y con insistencia a los clientes a no hacer ruido».

Reducción del horario de cierre

Incluso, piden una reducción general de los horarios de cierre en los establecimientos de hostelería. «Solamente un adelanto en el horario de retirada de las terrazas tendría poco sentido si no va acompañado de un adelanto también en el horario de cierre general de los establecimientos situados en las ZAS. Entendemos que un horario razonable para el cierre y acompasado con el de retirada de las terrazas sería, para todo el año: de domingo a jueves a la una, y viernes y sábado a las dos».

Reclaman también que las campañas de sensibilización social vayan dirigidas también de forma directa a los visitantes, recordándoles que deben convivir con la población residente, además de hacerlas en diferentes idiomas y formatos para ponerlas en puntos de llegada, museos y zonas de ocio. Otras medidas serían las siguientes: crear una unidad específica de la Policía Local o de inspección que supervise permanentemente la efectividad de las ocupaciones de la vía pública, el cumplimiento de la ordenanza de Convivencia y los incumplimientos manifiestos de los objetivos de calidad de una zona; la prohibición total de la música en vivo o grabada en cualquier tipo de calle, tanto en las vías comprendidas en las ZAS como en las aledañas y la reducción real del número de actividades ciudadanas en el Centro que se hagan con música y megafonía (salvo Semana Santa y Feria).

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Sólo el primer año

Todas estas medidas deben contenerse en la declaración, que tendrá un año de vigencia. Reclaman además que se cree un órgano transversal de gestión del ruido con un reglamento que rija su composición y funcionamiento, no se oponen a participar en una mesa de trabajo siempre que se trate solo de hacer evaluación y seguimiento de los resultados conseguidos, así como la instalación de una red de monitorización continua que se refleje vía web y que debería estar operativa al menos en los últimos seis meses del periodo de vigencia de la declaración. Además, piden seguir las actuaciones de las diferentes áreas implicadas mediante la aportación a la mesa de un listado mensual de las acciones efectuadas.

El acuerdo por el que se aprueben las ZAS recogerá que, finalizado el año, si no se aprueba una nueva declaración o se deja sin efecto de forma expresa la anterior, se prorrogarán los efectos de la misma otro año «y así sucesivamente», dicen. «En definitiva, planteamos una declaración de ZAS que incluya un plan de acción que permita el respeto de los objetivos de calidad acústica, y no uno que ya se aprueba a sabiendas de que no lo va a hacer», concluyen en el escrito, fechado el 23 de mayo.

 

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Vía Pública mantendrá el tamaño de las terrazas actuales y sólo limitará las nuevas en Málaga

Vía Pública mantendrá el tamaño de las terrazas actuales y sólo limitará las nuevas en Málaga

La ordenanza establece que los veladores no podrán superar el 75% de la superficie del local, pero no se aplicará a los locales que ya tienen licencia.

 

JUAN SOTOMálaga

La limitación de las terrazas en función de las dimensiones del local no será tan efectiva como inicialmente se preveía. La nueva Ordenanza de Vía Pública que se someterá a votación hoy en el Pleno recoge que las terrazas de los negocios de hostelería no podrán superar el 75% del tamaño del local, aunque finalmente este artículo sólo se aplicará a las nuevas licencias y no a aquellas que ya están en curso.

El área de Comercio y Vía Pública hace esta matización tras las diferentes alegaciones realizadas por la asociación de hosteleros Mahos, que había argumentado que esta puntualización «podría suponer un daño económico a las empresas y trabajadores con una larga antigüedad». Ahora, con este cambio de parecer, una de las medidas estrella que preveía la nueva regulación municipal quede en casi testimonial. Igualmente, a instancias de este colectivo, la normativa prevé permitir la instalación de elementos móviles para delimitar las terrazas a modo de tolderas, que estarán prohibidas en todo el Centro Histórico para mejorar la imagen de las terrazas.

La futura ordenanza, que apenas ha atendido las numerosas alegaciones presentadas, se centra especialmente en fijar las nuevas condiciones que deberán cumplir las terrazas. A partir de ahora, las terrazas deberán garantizar un paso peatonal mínimo de dos metros y no ocupar más del 50% de la anchura de la acera. En el caso de calles peatonales deberán dejar libre un mínimo de tres metros para garantizar el paso de los vehículos de emergencia.

Uno de los aspectos más llamativo de la ordenanza, y que también han sido denunciados por los hosteleros vía alegación, ha sido el de dar potestad a la Policía Local para retirar de forma inmediata las mesas y sillas de los negocios que no tengan licencia o que se sobrepasen en sus dimensiones. Para ello los locales deberán exhibir a partir de ahora un plano en el que se informe de la superficie autorizada. La normativa municipal establece un plazo de seis meses para adaptar las terrazas y de un año para eliminar las tolderas laterales en los negocios del Centro Histórico.

Tal y como ya avanzó este periódico, la nueva normativa también baremará las sanciones por tipos e incluirá medidas de control añadidas como la posibilidad de retirar la licencia de terrazas por un plazo de entre 10 y 30 días para el caso de reiteración de infracciones graves (como por ocupar más espacio del autorizado) o incluso dejar sin efecto la licencia concedida para la reiteración de infracciones muy graves (como no carecer de permiso). En cualquier caso, esta medida iría acompañada de la correspondiente sanción económica, que oscilará entre los 250 y los 3.000 euros.

Participación

La concejala de Promoción Empresarial y de Comercio, Elisa Pérez de Siles, destacó a este periódico que la nueva ordenanza tiene la impronta de la participación de todos los agentes implicados. «Intenta conciliar algo que nos preocupa como es el disfrute del peatón sin olvidarnos del dinamismo económico de la ciudad». Además, dijo que esta norma casa muy bien todos esos intereses y valoró especialmente que tipifica todos los aprovechamientos diferentes del dominio público, lo que permitirá una mejor aplicación de la ordenanza. «La anterior norma dejaba muchísimas cuestiones en una laguna y esta ordenanza es más completa». A su juicio, la normativa que se aprobará hoy «no es restrictiva, pero sí que ordena mucho de los supuestos prácticos que hoy se dan». Tampoco –añade– es una ordenanza que tenga un afán recaudatorio ya que las dimensiones de las terrazas irán en función del número de metros que tenga el local.

Entre esos apartados que señala Pérez de Siles se encuentra la nueva regulación de los rodajes cinematográficos, las manifestaciones religiosas o unidades móviles con un apartado específico en el que se especifica cuáles son las condiciones en las que se pueden producir.

 

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La nueva normativa pone coto a que haya terrazas en pasajes y calles de menos de 3 metros

  • La medida puede levantarse con planes de aprovechamiento
  • La concejala dice que hay avanzados 14
Terrazas en el centro de Málaga.Terrazas en el centro de Málaga.

Terrazas en el centro de Málaga. / M. H.

La nueva Ordenanza de Vía Pública está lista para ser validada de manera definitiva por el Pleno tras informarse de la aceptación de apenas tres de las alegaciones formuladas por los diferentes colectivos. Dos de ellas formuladas por los hosteleros, relativas a las toldetas laterales a instalar en las terrazas del casco antiguo y para autorizar plataformas, tarimas o cubrimientos para mejorar las condiciones de confort de las terrazas. La otra, de los vecinos del centro, sobre la posibilidad de que se requiera la instalación de toldos fonoabsorbentes cuando la ocupación de vía publica pueda alterar el descanso de los residentes. La intención del equipo de gobierno del PP era la de aprobar ayer por vía de urgencia el texto en la Comisión de Economía, aunque finalmente se levantó ante la crítica de los grupos municipales. La concejala de Comercio, Elisa Pérez de Siles, precisó que ese paso se dará momentos antes de la sesión plenaria.

El documento mantiene el contenido conocido desde hace meses. La entrada en vigor de esta normativa se producirá al menos dos años después de que se pusiese en marcha el contador de la Administración local, pero la demora es de casi cuatro años si se toma como punto de partida el momento en que se abrió el debate en la Casona del Parque acerca de la necesidad de adecuar el texto.

De manera precisa, a pesar de lo planteado por los hosteleros, la norma mantiene la exigencia de que en pasajes y calles peatonales la ocupación autorizada mantenga “obligatoriamente” un espacio libre de 3 metros para el acceso de vehículos de emergencia, siendo de 4 metros cuando la calle sea de preferencia peatonal. Este hecho provocó la advertencia de los empresarios, que consideraron el planteamiento como “excesivo” dada la “idiosincrasia” del Centro, “donde abundan las calles estrechas”. Por ello, estimaron que la medida implicará “la desaparición de muchas de esas terrazas, consolidadas en el tiempo”.

Otra de las propuestas que sigue es la limitación de las superficies de terraza, en el sentido de permitir un máximo de ocupación de vía pública equivalente al 75% de la superficie de un establecimiento. Es decir, un restaurante de 100 metros podrá disponer como tope de 75 metros de terraza. No obstante, la propia norma dibuja la herramienta con la que minimizar la aplicación de estos preceptos, ya que fija la posibilidad de “exceptuar” estas exigencias en aquellas zonas “afectadas por un plan especial de aprovechamiento”. Una figura ya contenida en la anterior ordenanza y contestada por los vecinos del Centro. En la versión actual, la aprobación de esos planes se deja en manos de la Junta de Gobierno Local, que, “con carácter previo”, recabará informe sobre el mismo a las áreas de Urbanismo y Medio Ambiente.

De hecho, la concejala responsable del ramo confirmó que en este momento “haya avanzados 14 planes de aprovechamiento”, dos de ellos en el distrito de Teatinos, varios en otros distritos y en el Centro. Sí dejó claro que en ningún caso esos planes permitirán “saltarnos la ordenanza; no se permitirán cosas que sean problemáticas”.

MALAGAHOY

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